Volviendo a los post que retratan el día a día del diseñador.. hoy quiero escribir acerca de la paradoja a la que nos enfrentamos en menor o mayor cantidad, si bien el ideal del diseñador es elaborar nuevos conceptos ya sea transformándolos o sencillamente simplificándolos mediante su transportación de un medio escrito al lenguaje gráfico resulta curioso como en ocasiones nuestra habilidad escrita y por consiguiente la verbal no son tan fluidas incluso en casos más severos esta capacidad es casi nula.
En mi experiencia como estudiante me he dado cuenta que muchos diseñadores están en otro canal... aún viven en su concha y no han salido de una zona de confort; con ello hago alusión de aquella frase que dice que EL DISEÑADOR ES UNA PERSONA CULTA y es que sencillamente en la realidad del día a día es evidente que los prospectos a diseñador no investigan, no escuchan, no sienten interés por las vías alternativas incluso por las tradicionales en cualquier ámbito... casos en específico que me ha tocado conocer es el que no están al tanto de lo que sucede en su propio país mucho menos en el resto del mundo, no leen, ni siquiera se interesan por sacarle jugo a los diversos medios con los que ahora contamos como es la internet, no saben que es un blog, no descubren, no se aventuran... el alcance de su mente es tan limitado que ni siquiera puedes discutir con ellos, no sienten pasión por nada... sólo viven y tienen conciencia de lo que sus ojos ven y como todo en esta vida existen consecuencias en este caso es que no tienen las palabras para expresarse.
Una vez me tocó escuchar de un compañero --"a mí que no me toque redactar porque yo no sé escribir.. por éso soy diseñador"-- ¡¡¡vaya aberración!!!... ¡¡¡como si una cosa no tuviera que ver con la otra!!!... de ése tamaño están las cosas y es que en realidad no saben redactar...
Sé que habrá sus excepciones, que hay muchos diseñadores que sí merecen el título.... pero desgraciadamente no he conocido a muchos.