Hoy tomé una decisión difícil, que había rodado mi cabezita durante un tiempo. Como cuesta trabajo desprenderse de lo que consideramos nuestro y todo por culpa del apego hacia cualquier cosa.
Una vez leí que si nos deshacíamos de él sufriríamos menos, y puede que tenga "sentido" pero que horrible manera de vivir, reprimiendo nuestros sentimientos.
Hoy me desprendí de éso que llevaba siendo parte de mi desde hace 4 años, pero que por una extraña razón le había perdido el gusto desde hace meses, de verdad creí que al decirle adios no me afectaría pero ¡oh sorpresa! se volvió un poco melancólico el asunto.