
Seguro ya habrán escuchado acerca de ésta película de Alfonso Cuarón y si no, chequen ésto:
Llega una película futurista con un mensaje espeluznante: la raza humana está muriendo. El director mexicano Alfonso Cuarón nos muestra un mundo en caos, donde la infertilidad es general y el último niño nació 18 años atrás. Con Clive Owen, Julianne Moore y Michael Caine. Children of Men se estrena el 25 de diciembre. Consigue aquí tus entradas.
El ser humano en vías de extinción
El año es 2027. "Baby Diego" (Juan Gabriel Yacuzzi) es el nombre con el que se conoce al ser humano más joven del mundo. Nació en Mendoza, Argentina, 18 años atrás. Después de él, sobrevino una epidemia de infertilidad en el planeta, gracias a la contaminación, las guerras, el calentamiento global y otras desgracias. Desafortunadamente, Diego no pudo tolerar más la celebridad y, por negarse a firmar un autógrafo, fue asesinado.
El mundo, afectado por un caos general, quedó consternado por la noticia. Gran Bretaña se jacta de ser el único país que sigue adelante mientras los demás se derrumban. Sin embargo, su estricta política anti inmigratoria ha llevado la tensión a un punto máximo, una guerra étnica sin cuartel. Theodore Faron (Clive Owen), un burócrata gubernamental, se salva de milagro de un atentado terrorista en pleno centro de Londres.
Después de eso, es secuestrado por una banda de activistas comandados por Julian Taylor (Julianne Moore), su ex pareja. Lo que quieren de él es que mueva sus influencias para obtener un salvoconducto para Kee (Claire-Hope Ashitey), una joven negra que lleva consigo un milagro y una esperanza para la humanidad: está embarazada y por dar a luz el primer bebé del mundo en 18 años.

Foto: Escenas de la cinta.
Por medio del único amigo que le queda, el excéntrico Jasper Palmer (Michael Caine), Theo se entera de las ramificaciones del llamado "Proyecto Humano", a donde debe llevar a Kee y su bebé a punto de nacer. A partir de allí, el ex activista se ve involucrado en una traicionera carrera contra el tiempo y cuesta arriba, y enfrentarse a un mundo literalmente apocalíptico, para salvar a la especie humana de la extinción.
Basado en una novela de P.D. James, adaptada por el propio director y otros cuatro guionistas, Children of Men (Niños del hombre) es una verdadera joyita de Alfonso Cuarón. Todos los males que están afectando al mundo ahora, incluida la enfermedad de las vacas locas, son encarados sutilmente en una película brillantemente editada, aunque haya gente que no entienda el abrupto final. Después de todo, es parte del estilo del mexicano sorprender al público.
La estadía de Cuarón en Inglaterra para su anterior película, Harry Potter and the Prisoner of Azkaban, ciertamente lo inspiró para ambientar en Londres esta producción y para acceder a un presupuesto de $ 72 millones de dólares. Con un mensaje muy distante de la película que lo llevó a la fama, Y Tu Mamá También, el director mexicano demuestra con Children of Men que está entre los grandes. No hay que ir a Hollywood.
Es un verdadero orgullo que mexicanos en el cine triunfen en el exterior con tan buenos trabajos, ya que la porquería de FECAL no pone ni un granito de arena.......es muchísimo mejor y una plataforma increíble hacerla fuera de nuestras fronteras.
Visita el sitio oficial.
Ve el trailer de la cinta.
Y acá una entrevista a Cuarón realizada por la BBC, MUY INTERESANTE:
Cuarón: "Yo sí necesito pisar tierra santa"
Aunque sale todo el tiempo de su país natal y filma en inglés, Alfonso Cuarón afirma que nunca deja México en su forma de pensar y de soñar.
"Eso es lo que yo soy. Pienso, ni siquiera en mexicano, en chilango, sueño en chilango", dice.
El director de "Y tu Mamá También", "La Princesita" y la tercera edición de Harry Potter, entre otros éxitos, estrena en México, su úlitma cinta: Children of Men.
La película pinta un mundo en el que la esperanza muere, y va a llegar a América Latina cargada de todos los elogios que está cosechando en Europa.
En entrevista con BBC Mundo, el director mexicano recuerda sus primeros ensayos con una cámara sin rollo, y cuenta cómo le gusta jugar con sus actores.
Hablar de Alfonso Cuarón es hablar de una carrera fulgurante, desde Sólo con tu Pareja hasta un Óscar. Hay estudiantes de cine en México que te quisieran preguntar: ¿Cómo le hiciste?
Es como la vida, una cosa te lleva a la otra. La onda es arrancar, la onda es empezar.
Pero, dime, ¿qué es?, ¿talento, buena suerte, contactos?, dínos qué es...
Me acuesto con los productores...
Ah...
(Risas) Yo no puedo decirte mucho de eso porque yo estoy dentro del asunto, estoy dentro del bosque, lo único que sé es que yo siempre he querido hacer cine, desde niño quería hacer cine, desde muy joven estaba trabajando, asistiendo... Y yo sí fui por todos los escalafones del cine desde asistente de producción, microfonista, lo que le dicen chinchigüilla, que es 'el corre, ve y dile', y pues poco a poco vas aprendiendo.
Además esa estructura de crecer en los distintos peldaños te hace apreciar y respetar el trabajo de cada uno de los peldaños, y también aprenderlo, para que después cuando tú estés más arriba que no te digan cosas que no sean ciertas.
¿Desde niño, dices?
Desde que tengo memoria, lo que yo quería hacer era cine. O ser astronauta, pero para ser astronauta tenías que ser de la Armada gringa y entonces dije no, astronauta no, voy a hacer películas, y algún día haré una película de astronautas.
¿Es cierto que ni siquiera querías jugar con tus amigos?
No, sí jugaba. Ellos no querían jugar conmigo, porque yo jugaba con ellos, pero si íbamos a jugar a los vaqueros, a los soldados, ellos querían jugar a los vaqueros y a los soldados, y para mí era una película de vaqueros o de soldados, entonces tenía que tener su forma, dígamos, y pues, no, no agarraban la onda.
Leí que a los 12 años te regalaron una cámara...
Mi mamá me regaló una cámara Super8. Se convirtió en un fetiche. Todo el día estaba haciéndola funcionar, rodando, ahora, sin rollo, porque era muy caro. Podía tener un rollo de 100 pies, que eran tres minutos, y una vez al mes. Eran tres minutos, se gasta de volada, y el resto del tiempo era filmar todo sin rollo y poniéndo a todo mundo a actuar.
¿Cuál es tu relación con los actores, cómo trabajas con ellos?
Yo disfruto a los actores tremendamente. Para mí es una parte fundamental. La cosa del cine es que tu vas por procesos. Primero es el proceso del guión, donde todo se enfoca en la narrativa y de tus personajes. Después empiezas a preparar tu película y aterrizándola en cuestión de locaciones.
La parte fundamental para mí de dirigir actores es encontrarlos, el "casting". Tú lo que estás buscando son actores que te entiendan, que te entiendas con ellos y que entiendan el personaje, y he tenido siempre la fortuna de trabajar con muy buenos actores, y entonces lo que pasa es que el resto del trabajo es muy sencillo.
Se trata de un juego y como me gusta todo el tiempo estar reescribiendo en un set, me gusta relacionarme con autores imaginativos, donde lo que está en la página después del primer ensayo ya se tiró a la basura y los actores reinventaron algo. Te puedo decir que junto con Tim Sexton, que es mi coguionista en "Children of Men", Clive Owen fue el coguionista fundamental de esta película, pero junto con Clive, Julianne Moore, Chiwetel Ejiofor y Michael Caine.
Oye, Alfonso, niños, La Princesita, Harry Potter, ¿cómo es trabajar con niños?
Hay gente que dice que trabajar con niños es lo más dificil. Para mí es lo opuesto. Una vez más tiene que ver con el proceso de selección del reparto, pero una vez que lo tienes, los niños no tienen preconcepciones. Se acercan a todo con honestidad y pureza, lo cual hace las cosas muy, muy sencillas, y muy encantadoras.
Además cuando tú estás trabajando con niños hay algo que te contagias de ellos. Yo tengo hijos entonces es como estar con tus hijos, el ritmo de tu corazón cambia cuando estás alrededor de ellos.
La película "Children of Men" es ausencia de niños, es un mundo que se cae a pedazos, ¿qué nos quieres decir con esa cinta?
En la película no me interesó meterme a las razones o al por qué de la infertilidad. Porque para mi la infertilidad nada más es una metáfora de la esperanza.
La película sucede en un futuro cercano por convención de historia, pero a mí no me interesaba hacer una película de ciencia ficción ni del futuro. Para mí la película es acerca del sentido de esperanza que cada vez se muere más en el ser humano.
¿Por qué haces cine?, ¿quieres dar un mensaje, quieres hacer arte?, ¿qué te lleva, qué te mueve?
No hay nunca una necesidad de mensaje. Tengo muy claro que lo más importante del cine es la cuestión temática. Si trato de hacer una película para dar un mensaje mejor mando un paquete o un correo electrónico.
Para mí es una necesidad. Yo tengo que hacerlo, no cuestiono las razones del por qué. Es una necesidad, igual que hacer un guión. Yo no cuestiono por qué voy a hacer una historia u otra, es la que de pronto escribo porque tengo la necesidad de escribirla, o es la que pasa en tu camino y que sientes que es la película que tienes que hacer.
Sales y entras de México, ahora piensa hacer una película sobre el 68 (la matanza de estudiantes en México)...
Es un proyecto que hemos estado desarrollando por mucho tiempo. Estamos en una labor de investigación y es muy compleja y complicada por la cantidad de material que hay y la cantidad de desinformación que hay al respecto.
Me gustaría saber cuál es tu relación con México, entras, no te quieres quedar, te vas, regresas...
Yo siempre estoy en México... Estoy acá en mi burbujita de México. Si te refieres de pisar tierra santa, yo sí necesito tocar tierra santa todo el tiempo. Pero, incluso cuando estoy afuera, es parte de mi maquillaje, de mi máscara que cubre mi identidad, eso es lo que yo soy. Pienso, ni siquiera en mexicano, en chilango, sueño en chilango.